La lucha por los derechos de los inmigrantes en Nueva York

En Nueva York, la vida cotidiana sigue su curso, pero bajo la superficie, una compleja red de leyes y debates moldea la experiencia de miles de inmigrantes; la discusión sobre inmigración a nivel nacional es un torbellino, pero en el estado, una postura firme se mantiene

La lucha por los derechos de los inmigrantes en Nueva York

La tensión entre el gobierno federal y el estado de Nueva York en materia de inmigración ha alcanzado un punto crítico. El debate se centra en la interpretación de la Décima Enmienda de la Constitución y su impacto en la cooperación entre las fuerzas del orden locales y el ICE. Mientras el gobierno federal presiona por una mayor colaboración, Nueva York se aferra a su interpretación, defendiendo la autonomía estatal en la aplicación de las leyes migratorias. “Nuestra prioridad es la seguridad de todos los neoyorquinos, sin importar su estatus migratorio,” declaró el gobernador, destacando la postura del estado.

Esta postura se refleja en una serie de medidas que limitan la colaboración con el ICE. La negativa a realizar “retenciones migratorias” sin orden judicial es uno de los pilares de esta estrategia. Estas acciones, consideradas ilegales por el estado, incluyen:

  • Retener a individuos después de cumplir una sentencia penal para la llegada del ICE.
  • Detener a personas durante paradas de tráfico sin causa probable, esperando la llegada de agentes migratorios.
  • Re-incarcelar a individuos que ya cumplieron su sentencia, únicamente para una retención administrativa por el ICE.

Además, la transmisión de información entre agencias locales y el ICE está severamente restringida. Nueva York aprovecha las ambigüedades legales para evitar compartir datos de estatus migratorio, basándose en la protección de la privacidad de sus residentes. La Ley de Libertad de Información (FOIL) se utiliza para negar solicitudes de información del ICE sin una orden judicial apropiada.

La situación, sin embargo, es inestable. La aprobación de la propuesta Senate Bill S4538 ("BUILD Act"), que busca aumentar el acceso a representación legal para inmigrantes, junto con la posibilidad de aprobación del Assembly Bill A5467, que propone expandir la colaboración con el ICE a través del programa 287(g), presentan un futuro incierto para la política migratoria del estado. La lucha por el equilibrio entre la autonomía estatal y la aplicación de leyes federales continúa, con importantes implicaciones para millones de inmigrantes en Nueva York.

El gobernador concluye: “Seguiremos defendiendo los derechos de todos los neoyorquinos, y trabajando para encontrar soluciones que protejan tanto a nuestra comunidad como a la aplicación de la ley.”